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1 jun 2017

La poesía de Gloria Fuertes

Gloria a la poesía, al humor y al juego Gloria
Por Juan Jorganes (profesor de Lengua Castellana y Literatura)

• El centenario del nacimiento de Gloria Fuertes está consiguiendo quitar los velos que cubrieron su poesía, incluso su persona. 


Nuestra sociedad mantiene, entre otros, dos conflictos seculares que no acaba de resolver: la igualdad de la mujer y el respeto por la risa. O los desprecia o le provocan apuros, problemas. Si una mujer escribe poesía en un Parnaso y alrededores repletos de hombres, si el humor aparece con frecuencia en sus versos, si, además, una parte de su obra la dirige al público infantil y juvenil sin prejuicios y triunfa en un medio tan del vulgo como la televisión, entonces tendrá garantizado un lugar por los márgenes de la historia de la literatura o en los pies de página de alguna tesis. Esa mujer es Gloria Fuertes.

Las celebraciones de efemérides con números redondos como los centenarios tienen sus cosas buenas. Por ejemplo, se habla durante unos meses de literatura, se reeditan obras descatalogadas o se reaviva el recuerdo de un escritor o de una escritora.  A veces se consiguen conmemoraciones tan originales como la del centenario del nacimiento de Buero Vallejo en 2016 sin que viéramos una obra suya en la cartelera.

El centenario del nacimiento de Gloria Fuertes está consiguiendo quitar lo velos que cubrieron su poesía, incluso su persona. Se reedita toda su obra y se elogia a la poeta sin veladuras desde las portadas de los suplementos literarios.

Gloria a la poesía
Asombra al leer sus Obras incompletas (Cátedra, 1999) la complejidad de su poética tanto por los temas como por la riqueza formal, desde la vanguardia del Postismo, póstumo ismo surgido en tiempos de posguerra en España, a la tradición popular. Nunca abandonó ni la vanguardia ni lo popular, pues mantiene el atrevimiento propio de la vanguardia a lo largo de su obra y los recursos tan queridos de la poesía popular: la rima, el humor, coloquialismos, apelaciones al lector, o recursos tan característicos como el paralelismo o la repetición. Esta alianza entre la vanguardia y lo popular la relaciona con dos glorias de la gloriosa Generación del 27 (Alberti y Lorca), y no la abandona en los poemas dirigidos al público infantil y juvenil.

Lo sorprendente, tan querido de la vanguardia, lo popular, que surge casi espontáneamente, y la ausencia de ñoñería, tan abundante en la mala literatura infantil, explican su éxito entre esos lectores que añaden la lengua y la poesía a su lista de juegos desde que empiezan a manejar las primeras palabras.

Su larga vida poética atraviesa también las zonas en las que se manifestaba la poesía social,