Por Gloria Nieto Párraga (4º ESO D)
Premio Concurso relatos de terror, horror, misterio
Me encuentro sola, en mi habitación, tapada de la cabeza a
los pies y totalmente aterrorizada. Me encuentro agotada, en mi guarida, envuelta en una sábana de sentimientos y totalmente aterrorizada.
No paro de recordar a los monstruos de la película, pensando en que en cualquier momento pueden aparecer y hacerme daño.
No paro de recordar todos
esos malos momentos, pensando si han ocurrido de verdad y
me han vaciado por dentro.
No me atrevo a abrir los ojos, ni a pedir ayuda, ni siquiera a encender la luz. No me atrevo a
pensar en la realidad, ni a
preguntársela a alguien, ni siquiera
verla por mí misma.
Lo único que se
me pasa por la cabeza en estos momentos es gritar, intentar dejar de
pensar en esos temibles seres, pero no puedo. Lo único que se me pasa por la cabeza en estos momentos es llorar, intentar descargar mi rabia, pero no puedo.
Es de noche, tengo tanto frío que me muero, aunque tenga
cinco edredones encima. Estoy en la oscuridad, tengo el corazón tan frío que me
muero, aunque mi temperatura corporal sea de treinta y siete grados.
Miro mi colchón, está mojado, no me puedo imagibnar que
la pesadilla que he tenido haya provocado esto. Miro mis ojos, están empapados,
no me puedo imaginar que este mundo me haya provocado esto.
Me siento una cobarde, nunca había llegado a este punto,
a pesar de que siempre he ignorado esas películas. Me siento débil, nunca había
llegado a este punto, a pesar de que siempre he superado cada obstáculo.






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